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Juan Aznarez, Miami es el nuevo polo del arte latino,
La Nacion, Cultura, p. 14, March 28, 2000.
Miami es el nuevo
polo del arte latino

Cinco artistas argentinos que triunfan
en EE.UU.
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MIAMI .- Pese a que no cuenta con tradición cultural, al menos
en lo que se refiere a las bellas artes, esta ciudad ha logrado consolidarse
en los últimos cinco años como el mayor polo de atraccion
para los coleccionistas de arte latinoamericano. Hoy se concentra aquí
la obra de los principales referentes contemporáneos.
Y dentro de este marco, cinco argentinos participan en estos días
de un programa único en el mundo para el desarrollo de artistas
plásticos. Se trata de una iniciativa del ArtCenter-South Florida,
una fundación privada creada en 1984 para descubrir y promover
nuevos talentos con recursos inéditos.
Para utilizar un término cada vez más difundido en la industria
de Internet, donde se crean empresas para guiar en sus primeros pasos
a los nuevos emprendedores, el ArtCenter es una incubadora de artistas
emergentes. La entidad, que tiene tres inmensos edificios sobre Lincoln
Road, la calle de moda en South Beach, selecciona artistas de todo el
mundo y les ofrece estudios o ateliers a precios subsidiados para que
puedan trabajar a la vista de las más de 15.000 personas que atraviesan
su umbral cada mes.
Vivir pintando
Para imaginar cómo es el lugar, hay que hacerse la idea de un
shopping, con forma de laberinto, repleto de locales con grandes vidrieras.
Aunque en ellas, en "'Ligar de indumentaria y productos varios,
es posible observar artistas trabajando y obras a granel. Incluso, para
ampliar las perspectivas visuales, los estudios no tienen techo. Y un
sistema de pasarelas en el primer piso permite disfrutar del panorama
desde una visión más abarcadora.
Pablo Contrisciani, de 34 años; Luciana. Abait, de 28; Carolina
Sardi, de 30; Karina Chechik, de 33, y Daniel Fiorda, de 37, son los cinco
argentinos que han logrado ser admitidos dentro de esta singular propuesta.
Contrisciani, que nació en La Plata y está aquí
desde hace dos años, tras una escala en Nueva York, resume los
ideales de todos sus compañeros de aventura: "Ser j oven y
querer vivir exclusivamente de la pintura en la Argentina es imposible,
porque no hay un mercado desarrollado. Acá, en cambio, tenemos
la posibilidad de concentrarnos sólo en crear, y esto es una vidriera
enorme para vender nuestra obra y hacernos conocidos para coleccionistas
y galeristas de todo el mundo", explica.
Ese es el objetivo, principal del ArtCenter, que los nuevos artistas
desarrollen su obra hasta que puedan alcanzar vuelo propio.
El proceso de selección se realiza tres veces al año y
se postulan más de 100 interesados por vez, aunque muy pocos consiguen
ser admitidos.
Los contratos subsidiados del ArtCenter son por dos años y pueden
extenderse a seis. El único compromiso para los beneficiarios es
mantener su estudio abierto al menos 35 horas por semana para que la gente
pueda entrar e intercambiar experiencias.
El ArtCenter, convertido ya en un punto de referencia obligado paralos
cqzadores de nuevos talentos, alberga una colonia de 52 artistas
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