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Martin Lopez Lastra, Contrisciani y el arte de
la fina recreación, La Nacion, Buenos Aires, p.8, 9 de Septiembre
de 1992.

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Contrisciani y el arte de la fina
recreación

Pablo Contrisciani
Highlights
11" x 24" x 36"
Mixed media on wood & mirrors
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Intuición: este joven licenciado
en Artes Plásticas se caracteriza, como pintor, por obedecer sus
impulsos intuitivos. Lo caracterizan los contrastes violentos entre lo
vacío y lo lleno. Sus obras pueden verse en el Pasaje Dardo Rocha.
Una sutil asociación con el placer de recrear
una realidad refractada a través de un selectivo e impulsivo prisma
espiritual provoca en las obras de Pablo Contrisciani, el devenir de la
transgresión como un condimento más que aceptado en su composición
pictórica.
Este joven licenciado en Artes Plásticas es un
febril obediente de su intuición y, como tal, bosqueja al instante
toda situación cotidiana que le resulte grata, circunstancia que
lleva a pensar que cada óleo y acrilico de su autoría representa
algo así como un capitulo de una biografia encubierta.
La agresividad cromática denotada en una contrastante
utilización de colores primarios y secundarios, armoniosamente
combinados, aportan una cuota de luminosidad homogénea que atrapa
al espectador, con complicidad, para disfrutar de la vida que cobra hasta
el detalle más insignificante.
Las tonalidades son subordinadas a la fuerza de un color
puro, para nada desaturado.
Por ese motivo, el claroscuro es utilízado en excepcionales casos.
Ritmo deliberado
Un deliberado ritmo adquirido por la distribución
de objetos y tramados no sólo desechan la idea de un campo focal,
sino que, a decir del artista, "cada parcela del cuadro es un cuadro
en sí mismo si se lo aleja de su contexto".
Quizás un distraido amante del arte relacione
casi espontáneamente el estilo de Contrisciani con un fauvismo
puro, por la utilización del color en su faceta más fuerte
y llamativa, aunque él acepta a medias ser un impresionista y seguidor
del movimiento figurativo.
Como fuera anteriormente apuntado, Contrisciani intenta
dar vida a situaciones personales ya vividas, desde una escena de cocina
a media mañana, una charla entre amigos, la mujer amada, un paisaje
de Plaza Moreno o, simplemente, la fotografía publicada en un díario.
Nada escapa a la hora de recrear.
Una exacta definición de su obra está reflejada
en palabras del profesor Ricardo Alvarez Martín, al definir que
en su pintura "la realidad de sus obras es poco consecuente con la
que se vive. Pero ésa es su elección, en la que el color
se vuelve símbolo y le confiere igual característica a la
forma", en un marco de "contrastes violentos, entre lo vacío
y lo lleno, tal como cualquier experiencia de vida.
"Su color -añade- anuncia la presencia de
la forma pregnante, del detalle que hace a la imagen ser y por el cual
no se pierde en la multiplicidad matérica de la obra".
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